MUREKA
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Lo Llamaron El Talentoso
V9
Leonardo Marin-Saavedra11
bolero, energetic, piano, 4/4 with halftime feel
1
[Intro]
[estrofa]
0:10
Se escuchaban risas, Ah, se observaban 70 casas, Ah, caballos galopando, Ah, ganado en los potreros, Ah, trenes ruidosos, Ah, y variados cultivos. En medio del silencio el joven visitante regó su hermoso plantío. Ah, Ah, Ah. Dos etnias entrelazadas que no dejaban saludar, Ah, Ah, Ah. Dos pueblos distantes entre riquezas, pobreza, y cercanos al río. Ah, Ah, Ah. Ideas de caverna entre familias ilusas, todas contrarias a conquistar nuevos amigos. Ah. El Hospital cerró sus puertas en ese atardecer. Ah, Ah, Ah. El automóvil llegó con mucha gente con frío. Ah, Ah, Ah. Subir al último piso les costó varios suspiros. Las enfermeras dijeron: Él está Allí, pero ya no siente escalofrío. Oh, oh, oh, oh, Ayayayayai …
0:10
Sábanas blancas sobre el fino cuerpo, otras cubrían su rostro acrisolado. Su risa de pétalo encantado llenó cada vacío. Ah, Ah, Ah, los médicos dijeron en coro: Ah, Ah, Ah. Él ya no podrá regresar al debate. Ah, Ah, Ah. Al ver su inerte mirada, sabían que antes fue muy brillante. Ah, Ah, Ah. No entendieron la crueldad de ese día inesperado y pensaron que el sol radiante en el acto se detuvo. Ah, Ah, Ah. No comprendieron la gravedad. Lágrimas sobre el colchón y algunas sobre la almohada. Látigos en el corazón cayeron como centella desgajada. Oh, oh, oh, oh, Ayayayayai …
1:11
La, la, la, Oh, oh, oh. Hoy está expuesto siempre en la pared su hermoso y esbelto retrato. La, la, la, Oh, oh, oh.
2:01
La noche se hizo corta y la mañana llegó sin brillo. Gritos desgarradores de su progenitora, se escucharon en el balcón de la habitación. Ah, Ah, Ah. Claveles sin el rocío redactaron lágrimas y congojas. Ah, Ah, Ah. Un fuerte viento sembró una oscura conmoción. Ah, Ah, Ah. Los testigos estaban esparcidos en todas partes, Ah, Ah, Ah. rosas fuertes y rojas, se esparcieron como diamantes. Ah, Ah, Ah. Tristes quedaron los dolientes como águilas plateadas sin control y sin nido. Hay aves en la ventana dijo quien abría el postigo del llanto y lamento. Hubo gente amada desde el primer piso y todos lloraron de lástima la cruel despedida. Oh, oh, oh, oh, Ayayayayai …
2:14
El suelo dejó la jornada y el calor los hizo despertar. Ah, Ah, Ah. La sirena dio la retirada y cada llanto dejó de sonar. Ah, Ah, Ah. Hay hechos de causa en la refriega que niegan el ocaso azulado. Cada suceso lo recuerda como un hermoso manantial y aún en las noches frías, estás allí como oro caliente sin lugar. Oh, oh, oh, oh, Ayayayayai …
3:13
La, la, la, Oh, oh, oh. Hoy está expuesto siempre en la pared su hermoso y esbelto retrato. La, la, la, Oh, oh, oh.
3:44

