
Cátaros En Memoria
V7.5-all
04:442026-03-01
5
orquesta, male
1
[Intro]
[estrofa]
Jesús de Nazaret no fundó un imperio político, ni quiso holgazanes entre sus filas, y mucho menos una jerarquía malévola para que gobierne. El Dios del amor nos enseñó a cumplir los mandamientos, con ejemplos positivos de vida para que comprendamos los pilares y fundamentos de la Hermandad. Sin embargo, un ejército malévolo y doctrinario que impuso el imperio de la muerte, masacró la diversidad, y el libre pensamiento, eliminó a todo mortal humano terrícola que no se arrodille ante sus caprichos, desviaciones y aberraciones...
¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Qué dolor! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! Nuestra alma está de luto. ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Qué dolor! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! Masacraron a nuestros hermanos cátaros. Fueron exterminados por la espada y nadie los defendió. Sus bienes y dignidad fueron usurpados y confiscados... ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Qué tristeza! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh!
Y una mañana, la misma que se repitió durante varios años, soldados armados del régimen político, junto con representantes del estamento religioso y una turba criminal de comerciantes, entraron en sus templos y otros lugares del sur de Francia, donde vivían los cátaros. Uno a uno, fue asesinado a filo de espada. Sus propiedades fueron saqueadas, y todo ser humano que se encontraba dentro fue degollado o estrangulado.
¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Qué dolor! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! Nuestra alma está de luto. ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Qué dolor! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! Masacraron a nuestros hermanos cátaros. Fueron exterminados por la espada y nadie los defendió. Sus bienes y dignidad fueron usurpados y confiscados... ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Qué tristeza! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh!
Oh, Señor de los Universos, te pedimos que los dejes regresar a la tierra. Los queremos de vuelta en nuestro planeta, para que juntos podamos alcanzar la paz con dignidad. Que no haya más guerras, que se respeten los derechos y que todos tengamos libertad. Que nadie imponga su voluntad con la espada en la mano para enseñar mentiras. Envía a tus ángeles y serafines para que comprendamos que somos una hermandad, que juntos podamos decir, que hemos comprendido la bondad de tu misericordia. Que los arrogantes sean llevados a ese lugar de origen y que el conocimiento regrese, con la verdad, para que pongamos en práctica tu Palabra eterna de luz.
¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Qué dolor! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! Nuestra alma está de luto. ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Qué dolor! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! Masacraron a nuestros hermanos cátaros. Fueron exterminados por la espada y nadie los defendió. Sus bienes y dignidad fueron usurpados y confiscados... ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Qué tristeza! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh!
